¿RINOPLASTIA SIN TAPONES?

rinoplastia ultrasonica

¿Terror a los tapones? ¿Miedo a no poder respirar? Cuando realizamos la Rinoplastia con Ultrasonidos no suelen ser necesarios. Cuando se requieren empleamos tapones de merocel que permiten respirar ya que son pequeñas esponjas con un tubo de silicona en su eje que permite el paso del aire.

¿En qué casos son necesarios los tapones? En Rinoplastia clásica, cuando empleamos martillo y cincel se produce una fractura en tallo verde o completa del hueso. Ello condiciona un sangrado importante ya que dentro del hueso encontramos multitud de capilares sanguíenos. Asimismo cuando empleamos martillo el trazo de fractura genera una inestabilidad en el hueso. El objetivo de los tapones es colapsar la cavidad nasal para limitar ese sangrado y dar estabilidad a los huesos nasales y por ello se emplean de forma habitual en Rinoplastia cuando no se emplean ultrasonidos para tratar el hueso. 

El otro caso en el que podemos requerir el empleo de tapones es cuando realizamos una septoplastia o septorinoplastia. Para tratar correctamente el septo separamos la mucosa que rodea el tabique nasal de éste. Tras ello retiramos una porción anterior del tabique y en algunos casos una porción interna del mismo. Es especialmente en estos últimos casos en los que al generar una zona sin cartílago puede separarse la mucosa y aparece algún hematoma. Para que ello no ocurra colocamos puntos entre las dos mucosas. De ese modo impedimos que pueda acumularse sangre en esa zona. Sin embargo en aquellos casos en los que requerimos una resección muy amplia de tabique por desviaciones importantes sí que asociamos a las suturas la colocación de tapón nasal para asegurar la zona. 

Existen diferentes tipos de tapones. Si bien es cierto que existen casos en los que sí empleamos tapones nasales, lo es también que podemos innovar y evitar el empleo de las clásicas gasas apelotonadas en la nariz que tanto disconfort crean tanto en su colocación como en su retirada. 

Grosso modo, encontramos tres tipos de tapones: las gasas orilladas, los tapones de merocel y los de silicona. Las gasas orilladas son de tejido similar a una tela alargada y fina. Éstas, se impregnan de pomada antibiótica para facilitar su penetración y se introducen en la fosa nasal llegando hasta el hueso. La ventaja principal es que proporcionan una estabilidad muy elevada al hueso. Como contrapartida impiden estrechar de forma óptima la parte inferior de la pirámide nasal y sobre todo generan mucha molestia durante los días que se llevan y a la retirada. 

Los tapones de merocel son pequeñas esponjas maleables que recortamos con la dimensión deseada. Al introducirlas están compactas, pero al entrar en contacto con suero aumentan su tamaño y se adaptan a las paredes de la nariz. Como ventaja principal encontramos su adaptabilidad y que no producen molestia al retirarlas ya que humedecemos la esponja y nos facilita la extracción. Como contrapartida genera excesiva distensión de las fosas nasales por lo que la nariz puede aparecer sobre distendida, asimismo impiden respirar lo que genera disconfort. 

Finalmente los combinados de merocel y silicona disponen en su eje de un tubito para poder respirar. Ésta es su principal ventaja, ya que el paciente respira desde el primer momento. Es muy importante que tras su colocación aspiremos el tubo para asegurar su permeabilidad. Como contrapartida no son tan sencillos de moldear ya que si retiramos demasiado volumen la adaptación a la fosa es menor. En casos de septoplastia son de nuestra elección manteniendo el 50% de su volumen y empleando un solo tapón para las dos fosas. 

Como resumen: Rinoplastia Ultrasónica: sin tapones. Septorrinoplastia ultrasónica: sin tapones o con tapones de merocel con tubo de silicona. Para rinoplastia o septoriniplastia clásica merocel común o gasa orillada. 

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