Mitos y Cuidados ante una quemadura superficial.

Cirugía plástica valenciana

Las quemaduras superficiales son patologías frecuentemente tratadas en el domicilio, bien de forma inicial antes de acudir al especialista o de forma definitiva.

Existen numerosas opciones de tratamiento inicial aceptadas como correctas socialmente y que médicamente no son idóneas. Por ejemplo el empleo de pasta de dientes, hielo, lociones de aloe vera, cremas ricas en plata como silverderma, etc. Si bien no todas ellas suponen un error, sí es cierto que deben recomendarse otras pautas.

En primer lugar ante una quemadura debemos aplicar agua corriente abundante a la temperatura que sale de forma corriente. Es decir, agua fresca abundante. No es necesario aplicar agua fría o a muy baja temperatura.

En segundo lugar para quemaduras leves, es decir, aquellas en las que no aparece ampolla, podemos aplicar lociones hidratantes o cremas suaves de corticoides para aliviar el picos. En estos casos las cremas ricas en ácido hialurónico no reticulado son un elemento muy útil así como aquellas con pocos excipientes estando indicadas incluso cremas de aloe vera siempre que no contengas elementos irritantes. Los corticoides a baja dosis como el celestoderm o celecrem pueden emplearse un máximo de cuatro días tres veces al día ya que si bien diminuyen la molestia también disminuyen el poder de cicatrización.

Para los casos de quemadura en las que sí que aparecen ampollas debemos aplicar cremas desbridantes como iruxol que eliminan las capas superficiales quemadas y permiten el crecimiento subyacente de nueva piel. Es recomendable retirar las ampollas y vaciar su contenido, lo cual podemos hacer en el domicilio para quemaduras de poca extensión o acudiendo a un centro médico para las de mayor extensión.

La retirada de las ampollas en quemaduras de segundo grado es algo que genera cierta controversia entre los profesionales. De forma clásica se ha recomendado mantenerlas ya que se creía que resultaba beneficioso para su curación pero en los últimos años todos los comités de expertos se postulan a favor de su eliminación ya que son un tejido muerto caldo de cultivo para la aparición de infecciones.

En quemaduras de mayor extensión o identidad podemos colocar un apósito hidratante como linitul y acudir a un centro médico. Las cremas como silvederma, flamacine, furacin, etc. son útiles en quemaduras de segundo grado profundas y tercer grado, si bien en estos casos es recomendable acudir a valoración médica en nuestra clínica de cirugía plástica en Valencia.